Productos light, ¿son tan sanos como dicen?

Productos light, ¿son tan sanos como dicen?

Los alimentos light se caracterizan por poseer un contenido energético menor en un 30% que el alimento original, la reducción de las calorías se logra por la disminución en la cantidad de azúcares o carbohidratos originales por algunos que tengan poco aporte energético.

¿Cómo se consigue esto?

Sustituyendo los azucares y carbohidratos por edulcorantes, que tienen un menor contenido calórico o energético.

Estos edulcorantes pueden ser polioles o no calóricos.

Pero como cualquier industria busca el beneficio económico, hecha la ley hecha la trampa.

-A dia de hoy encontramos en los supermercados numerosos alimentos con la palabra “light”, pero que no llegan a la reducción del 30% de calorías estipuladas para que se puedan considerar light como tal.

-Los productos “light” los venden en raciones más pequeñas para que tengan menor cantidad de calorías que el producto original.

-Hacen recomendaciones como “consumir menor cantidad de dichos alimentos” para que no nos aporten el mismo conjunto calórico, al alimento que hace referencia.

En resumen;

Nos venden alimentos que la mayoría no llegan a la reducción calórica, nos los venden en porciones más pequeñas para que no se llegue a ingerir las mismas calorías que el producto original y nos venden dichos alimentos sin una etiqueta de referencia del contenido calórico del original.

Errores  

Diversos estudios revelan que estos alimentos no tienen tanta diferencia con los originales en contenido de grasas y azucares. Las etiquetas de dichos alimentos pueden llevar a error en su explicación calórica.

Por eso debemos tener cuidado y saber que:

  • Aunque las versiones light suelen aportar menos calorías, grasas o azúcares que las versiones de referencia, algunos de estos alimentos siguen teniendo una gran cantidad de calorias
  • Al llevar la palabra light y contener raciones más pequeñas, consumimos mayores cantidades pensando que vamos a ingerir menos calorías de las reales.. Por ejemplo, una cucharada de mayonesa tiene el doble de calorías que una cucharada de la versión light. Pero si nos ponemos dos cucharadas de la light pensando que es “más sana” acabamos consumiendo las mismas calorías. Corremos el riesgo de consumir más calorías incluso que si ingiriesemos el alimento original.
  • Si abusamos de los productos light, podemos crear desequilibrios nutricionales. No hay que olvidar que las grasas y los azúcares se han de consumir sin excesos ni defecto.
  • Hay que leer el etiquetadode los productos light y compararlo con su versión de referencia. Nos pueden engañar como ya he citado en el apartado hecha la ley hecha la trampa.

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